Colombia, "EL PAÍS MAS FELIZ DEL MUNDO"
SENTIDOS TRAUMADOS
Si bien los sentidos nos sirven para interpretar la realidad por medio de lo que nuestro cerebro captura; hemos de ser conscientes de que somos victimas de un engaño, ya que el interpretar la verdadera realidad actual de una manera constante resultaría desbordante; esto implicaría desentrañar la esencia de todas y cada una de las circunstancias que nos rodean; trabajo con el que aún no convivimos.
Mi propuesta surge a partir de la idea artificial de felicidad introducida en nuestro país a través de los medios de comunicación; sus elementos hacen alusión a la búsqueda de ese equilibrio entre lo que digerimos con facilidad y lo que se nos dificulta aceptar, lo suave disfrazando lo áspero; pero que de una manera u otra resulta siempre evidente, ineludible y doloroso. La realidad de un país que constantemente es tan susceptible al cambio como la textura del papel higiénico y su único uso; de quien sea y cual sea su condición se hace un elemento cotidiano y doméstico.
El papel higiénico con una doble connotación y sentido; en su interior hay una textura áspera, a la cual no quisiéramos darle el uso que el objeto nos sugiere; cubierta por aquella realidad introducida, que nos vemos obligados a comprar por fuerza; aquella felicidad artificial, en este caso la suavidad y el aroma del que gozamos al utilizar el papel higiénico, una realidad oculta y tergiversada por los medio de comunicación y apoyada por ese egocentrismo que no nos permite sentir mas que nuestros propios problemas.
La repisa como estrategia de mercado común busca evidenciar dicho asunto como el elemento mercantil que se nos obliga a consumir; esa supuesta paz de la que goza el tricolor, ese producto que al destapar nos sorprende con una amarga novedad.
Si bien los datos que nos proporcionan las encuestas no son verdades absolutas, sí son información que evidencia tendencias colectivas; en este caso una falta de memoria al atrevernos a decir que somos el país mas feliz del mundo sale a relucir; hemos comprado entonces esa idea de que en nuestro país no pasa nada, o será tal vez la mala costumbre de imponernos una realidad sobre otra, con el fin de dejar atrás lo que tanto nos perturba, capturamos nuestra atención en otro acontecimiento que se convierte en una tragedia mas, de una manera egoísta nos apropiamos de una falsa tranquilidad, olvidándonos de dónde están puestos nuestros pies.
Hace aproximadamente un año los medios de comunicación de nuestro país transmitieron algo que para mi resultó ser como un buen chiste de esos que jamás se olvidan; “Colombia, es el país más feliz del mundo”, lo aseguramos nosotros los mismos colombianos; bajo nuestros altos índices de violencia e infinitas desgracias se acomodan y sobreviven los seres mas plenos y felices del planeta. Es esto cierto acaso?, nos puede faltar tanta cordura como para afirmar algo así ,o será entonces esa idea impuesta que nos obligan a comprar para silenciar nuestra precaria situación. Podría ser tal vez un mecanismo de defensa del que nos hemos apropiado y que hemos nombrado felicidad, podríamos decir que nuestra felicidad no depende de cosas materiales; pero en medio de tanta sangre creo que tampoco esto sería lógico.
Probablemente esa cuestión de ser felices es algo tan subjetivo y desconocido que no se nos hace muy familiar, pero cualquiera que sea la razón está muy claro que en el lugar que nos ha visto crecer abunda la desgracia de manera colectiva, tal vez ya se nos ha vuelto algo tan cotidiano que pasa por alto, o será que necesitamos algo más cruel como para recordarlo cada día; pues no deberíamos acostumbrarnos a convivir con él si no hemos de actuar.


oscar salamanca dijo
ok,o.s
11 Octubre 2008 | 04:25 PM